30 noviembre 2006

Opinión

Hace unos días leí esto en Barrapunto (creo), y como estoy totalmente de acuerdo con la opcinión expresada, no puedo más que reflejarlo en mi blog.

Hace no mucho nos ocupamos de
la incorrección lingüística de la corrección política. Quien pensase que era exagerado, puede contrastarlo hoy con la campaña que ha presentado la directora del Instituto de la Mujer, que incluye una aplicación llamada nombra.en.red para "abrir un horizonte nuevo en el que la mujer se apropie de la lengua". Propone que se reconozcan, entre otras, 'albañila', 'estudianta', 'bachillera', 'bedela', 'elaboradora', 'miembra' (pero no 'artisto', 'telefonisto', 'transportisto', 'dentisto' u 'oculisto'), pese a ser muchas de ellas sustantivos de género común. No se queda ahí, sino que la directora aprovecha la ocasión para regañar a la Academia por su tendencia " antropocéntrica " [sic].
La directora de este organismo público pretende aleccionar a todos los ciudadanos sobre cuestiones léxicas, pero desconoce que el prefijo griego anthropos se refiere al ser humano, no únicamente al varón, de lo contrario habría que suponer que la antropología solo estudia al varón, lo mismo que el principio antrópico, que los depredadores antropófagos respetan a las mujeres y que la filantropía es el amor a los varones y, por tanto, filántropo, en lugar de benefactor, sería sinónimo de homosexual.

Lo que produce sonrojo no es tanto que se use el dinero público para adoctrinar moralmente mediante el lenguaje, eso ya lo hacían los antiguos gramáticos, sino hacerlo desde el
total desconocimiento de la lengua que pretenden reformar.

21 noviembre 2006

Recomendación

Para todos aquellos que tengan una cuenta en gmail, echar una ojeada a

http://docs.google.com/

permite crear, editar, compartir documentos y hojas de calculo on-line, y exportar a formatos diferentes al original: pdf,etc.
Chascarrillo

Un hombre se acerca un día a una compañera de trabajo de la oficina,se para muy pegado a ella, aspira una profunda bocanada de aire y le dice:

" ¡Qué bien huele tu pelo!."

Al día siguiente sucede lo mismo, el hombre se le para muy pegado y le
dice:

"¡Mmmm! ¡Qué rico huele tu pelo!"

La cosa se repite al día siguiente y al siguiente. Después de una semana, la mujer revienta y entra muy disgustada a la oficina del jefe y le dice:

"Ya no aguanto más ¡esto es intolerable!. Quiero poner una queja contra un compañero de trabajo por acoso sexual."

El jefe escucha la historia y muy sorprendido le dice:

"Pero, ¿por qué le molesta que su compañero le diga que su pelo huele bien?"

Y le contesta la mujer muy enojada:

"¡Porque el hijo de puta,,, es enano!"